No todos los motores están diseñados para trabajar en cualquier ambiente
En la industria existen procesos donde una pequeña chispa puede tener consecuencias graves. Plantas químicas, refinerías, estaciones de bombeo de combustibles, molinos, industrias de alimentos o instalaciones mineras comparten un mismo desafío: operar de forma segura en ambientes donde pueden existir gases inflamables, vapores o polvos combustibles.
En estos escenarios, utilizar un motor convencional no solo representa un riesgo para los equipos, sino también para las personas, la infraestructura y la continuidad de la operación.
Por eso existen los motores para áreas clasificadas, equipos diseñados y certificados para trabajar de manera segura en entornos potencialmente peligrosos, cumpliendo con estrictas normas internacionales.
En Motores y Energía S.A.S. entendemos que la seguridad industrial comienza con una correcta selección de los equipos. Por eso ofrecemos soluciones que cumplen con los más altos estándares de calidad y certificación para aplicaciones críticas.
¿Qué es un área clasificada?
Un área clasificada es un espacio donde existe la posibilidad de que haya una atmósfera explosiva debido a la presencia de gases inflamables, vapores, líquidos combustibles o partículas de polvo suspendidas en el aire.
En estas condiciones, un componente eléctrico que no esté diseñado para este tipo de ambiente podría convertirse en una fuente de ignición.
La clasificación de estas áreas permite identificar el nivel de riesgo y seleccionar equipos que puedan operar de manera segura sin comprometer la integridad de la instalación.
Más que un requisito normativo, es una medida fundamental para proteger vidas, activos y procesos industriales.
¿Cómo se clasifican estas áreas?
Los motores fabricados por Marathon Electric bajo la norma NEMA cumplen con los requisitos para operar en diferentes tipos de áreas clasificadas y cuentan con certificaciones internacionales como UL y CSA, reconocidas por garantizar altos niveles de seguridad y desempeño.
Clase I: gases, vapores y líquidos inflamables
Corresponde a instalaciones donde existe riesgo por la presencia de gases o vapores inflamables.
Algunos ejemplos son:
- Refinerías.
- Plantas petroquímicas.
- Estaciones de combustibles.
- Procesos con gas natural.
- Plantas químicas.
Dentro de esta clasificación destacan:
- Grupo C: etileno y etil-éter.
- Grupo D: gasolina, propano, hexano y gas natural.
En estos ambientes, cualquier fuente de ignición puede generar un evento de gran magnitud, por lo que la selección del motor resulta crítica.
Clase II: polvos combustibles
No solo los gases representan un riesgo.
En muchas industrias, el polvo suspendido en el aire puede convertirse en un material altamente explosivo cuando alcanza determinadas concentraciones.
Es el caso de procesos relacionados con:
- Harina.
- Azúcar.
- Almidón.
- Granos.
- Carbón.
- Coque.
Los motores Marathon están preparados para trabajar en:
- Grupo F: carbón y coque.
- Grupo G: harina, almidón y polvos de granos.
Aunque muchas veces estas industrias no se perciben como «de alto riesgo», la protección adecuada resulta indispensable para garantizar una operación segura.
División 1 y División 2: entender el nivel de riesgo
Además de la clasificación por tipo de material peligroso, las áreas también se dividen según la frecuencia con la que dicho material está presente.
División 1
Corresponde a zonas donde el riesgo existe durante la operación normal o de manera frecuente.
Aquí los equipos deben soportar condiciones de trabajo mucho más exigentes.
División 2
Hace referencia a lugares donde el material inflamable solo aparece de forma ocasional, accidental o durante condiciones anormales.
Aunque el riesgo es menor, la protección continúa siendo indispensable.
Seleccionar un motor adecuado para cada división evita sobredimensionamientos innecesarios y garantiza el cumplimiento de las normas de seguridad industrial.
En Motores y Energía diseñamos soluciones para operar con seguridad
En Motores y Energía S.A.S. no solo suministramos motores industriales. Acompañamos a nuestros clientes en la selección de la solución más adecuada para cada proyecto, considerando las condiciones reales de operación, las normas aplicables y los objetivos de productividad de cada industria.
Nuestro equipo técnico evalúa aspectos como el tipo de ambiente, las condiciones eléctricas, las cargas mecánicas y la integración con sistemas de control para garantizar que cada motor entregue el máximo desempeño con la mayor confiabilidad.
Porque cuando una operación trabaja en un área clasificada, la seguridad no admite improvisaciones.
Elegir el motor correcto no es simplemente cumplir una norma. Es proteger a las personas, cuidar la inversión de la empresa y garantizar la continuidad de la operación todos los días.


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